me pregunto por qué no escribo... me pregunto hasta el origen más remoto. y cada día respondo algo. aunque no sea la verdad revelada... simplemente una contestación, como para no conversar sola.
escribir, como hablar, es dar algo de uno, exponerse. en cada carácter hay también expectativas. y mirá que yo no tengo timidez verbal, hablo la mayoría de las veces más de lo que me gustaría... tanto es lo que pienso, y las respuestas de cada día, que una pequeña y humilde opinión siempre tengo para sacudir...
pero en la letra, a la distancia de quien quiero que me escuche, la inhibición redactada me suspende la comunicación.
y tanto por decir, tanto por ofrecer, queda mustio dentro mío, sin voz....
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario